Ya desde el siglo XII tanto la Hermandad de Arrázua como la Hermandad de Ubarrundia, aparecen bajo el señorío de los Mendozas, formando parte de la Cofradía de Arriaga. D. Diego Hurtado de Mendoza y su hijo D. Gonzalo Yánez de Mendoza asistieron como cofrades a la junta de la Cofradía el 2 de Abril de 1332 en la que, previo acuerdo con el rey Alfonso XI, pasaron a depender del rey castellano. El señorío de los Mendozas, Duques del Infantado desde el siglo XV, se ejerció sobre estas hermandades hasta mediados del siglo XIX. Los Duques elegían a un Gobernador y Alcalde ordinario quienes decidían en primera instancia en todos los problemas; residieron primero en la torre de Mendoza y después en Foronda donde también se hallaba la cárcel y la audiencia para los juicios.