Como el resto de los pueblos del Ayuntamiento aparece en la Lista de San Millán de la Cogolla en 1025. Perteneció a la Hermandad de Ubarrundia de las Tierras del Duque del Infantado.

Ya en el medievo fue un punto notable en las comunicaciones alavesas, ya que está en el paso a la Llanada Alavesa y abierta a los caminos del Gorbea, al valle de Aramaio y a las rutas de Ganboa hacia Arlabán. Por este transito, estuvo defendido el lugar por una torre, bien documentada aunque inexistente hoy. Fray Juan de Vitoria daba noticias en 1691 de "dos solares en Betolaza, uno grande y rico" y -dice también- "hubo una casa grande, a manera de castillo con foso y puente levadizo, cuyas ruinas, foso, etc. duran" -respecto a sus señores, dice- "vino por casamiento a ser del linaje de Mendoza", siendo solar "inmemorial y de parientes mayores".

Estos solares de Betolaza, seguramente dieron origen al apellido toponímico que, con los patronímicos Iñiguez, Díaz, Martínez y García, figuran en la historia de Álava desde el medievo.

En el siglo XIII ya aparece en los miembros de la Cofradía de Álava que acudían a la Juntas de Arriaga, Martín Pérez de Betolaza. En el XVI aparece en las Juntas Generales de las Hermandades, representando a la de Barrundia, en 1505-1510, el procurador Fernando de Betolaza y, en las de 1562, Bartolomé de Betolaza, alcalde de la hermandad de Ubarrundia, aparecen también como cargos concejiles, parroquiales, hombres de armas...

Juan Pérez de Betolaza, en 1596 se edita en Bilbao la "Doctrina Cristiana" del Dr. Betolaza, que se consideraba como la primera obra impresa en euskera vizcaíno. Era natural de Betolaza y beneficiado en la catedral de Santo Domingo de la Calzada.